Financiación para placas solares: cómo pagar tu instalación cómodamente

Desde préstamos bancarios hasta financiaciones ofrecidas por las propias empresas instaladoras, nuestro objetivo es ayudarte a encontrar el mejor tipo de financiación para tu instalación de placas solares.

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Última actualización: 26.08.2025
Tiempo de lectura: 10 minutos
FINANCIACIÓN PARA PLACAS SOLARES

Una instalación de placas solares es una de las inversiones más inteligentes que puedes hacer para mejorar la economía de tu hogar y contribuir a un futuro más sostenible con relación al medio ambiente.

Con un sistema de energía renovable, generarás electricidad limpia, reducirás la factura de la luz y ganarás independencia energética.

Como es lógico, la inversión económica para el equipo y la instalación pueden generar ciertas dudas. Sin embargo, no disponer de una gran cantidad de ahorros ya no es un impedimento para dar el paso al autoconsumo.

Actualmente, existen numerosas opciones de financiación para placas solares. Estos métodos de pago están diseñados para que adaptarse a tus necesidades desde el primer día.

El autoconsumo solar: una inversión inteligente al alcance de tu mano

Optar por energía solar para una vivienda va mucho más allá de un gesto ecológico; es una decisión financiera estratégica.

El principal beneficio que obtendrás, será una reducción de hasta el 70 % en la factura eléctrica, una cifra que te protegerá de la volatilidad y las subidas inesperadas en los precios de la energía.

Al producir tu propia electricidad, tu dependencia de la red convencional disminuirá, otorgándote una mayor seguridad y control sobre tus gastos energéticos.

Asimismo, una instalación fotovoltaica revaloriza tu propiedad y refleja un compromiso con la sostenibilidad. El principal obstáculo para muchos es el coste inicial, pero es fundamental entenderlo como una inversión, y no como un gasto.

Gracias a las diversas modalidades de financiación y a las importantes ayudas públicas, esta barrera es más fácil de superar que nunca y la energía solar está experimentando un crecimiento muy notable en los últimos años:

El Gobierno y las administraciones locales incentivan activamente la transición hacia las energías limpias.

En 2025, puedes beneficiarte de deducciones en el IRPF que alcanzan hasta el 60 % del coste de la instalación, dependiendo de la mejora de eficiencia energética que consigas.

A esto se suman subvenciones directas y bonificaciones en impuestos locales como el IBI, que acortan significativamente el tiempo de amortización de tu sistema solar.

Comprendiendo el retorno de tu inversión

Una instalación de autoconsumo es una inversión con una alta rentabilidad, que en muchos casos puede rondar el 10 % anual solo con el ahorro generado en la factura eléctrica.

Esto significa que el dinero que inviertes en tus placas solares te genera un beneficio mayor que muchos productos financieros tradicionales, y con un riesgo prácticamente nulo, porque el sol es un recurso garantizado.

El periodo de amortización, es decir, el tiempo que tardas en recuperar el dinero invertido a través del ahorro, se ha reducido considerablemente en los últimos años. Con las ayudas y la financiación adecuada, en muchos casos, la propia instalación se paga a sí misma.

El ahorro mensual que obtienes en tu factura de la luz puede ser igual o superior a la cuota mensual de la financiación, lo que significa que no tendrás que hacer un esfuerzo económico adicional para disfrutar de energía limpia y gratuita.

Opciones de financiación para tu instalación de autoconsumo: un abanico de posibilidades

Para hacer frente al coste de tu sistema fotovoltaico, no existe una única solución.

El mercado ha evolucionado para ofrecer diferentes caminos que se adaptan a distintas situaciones económicas y prioridades personales. Conocerlas en detalle te permitirá tomar una decisión informada y elegir la que te ofrezca las mejores condiciones.

Las principales vías para financiar tu proyecto son cuatro: el pago al contado, la solicitud de un préstamo a una entidad bancaria, la financiación directa con la empresa instaladora o la opción de alquilar el sistema mediante un contrato de renting o leasing. Cada una tiene sus propias características, ventajas e inconvenientes que debes sopesar.

A continuación, te presentamos una tabla comparativa para que puedas ver de un vistazo las diferencias fundamentales entre las modalidades de financiación más comunes:

CaracterísticaPréstamo bancario (compra)Financiación con instalador (compra)Renting / Leasing (alquiler)
Inversión inicial Ninguna o muy baja Ninguna o muy baja Ninguna
Propiedad del sistema Eres el propietario desde el primer día Eres el propietario desde el primer día La empresa es la propietaria (en leasing, puedes serlo al final)
Ahorro a largo plazo Máximo. Te quedas con el 100% del ahorro Máximo. Te quedas con el 100% del ahorro Menor. Compartes parte del beneficio con la empresa de renting
Mantenimiento Tu responsabilidad (o con contrato aparte) Tu responsabilidad (o con contrato aparte) Incluido en la cuota mensual
Acceso a subvenciones Sí, a todas (IRPF, NextGen, IBI, ICIO) Sí, a todas (IRPF, NextGen, IBI, ICIO) Limitado (generalmente solo IBI/ICIO)
Ideal para... Quienes buscan la máxima rentabilidad y no les importa gestionar el proceso Quienes priorizan la comodidad de unificar todo en un único proveedor Quienes quieren ahorro inmediato sin inversión inicial ni preocupaciones

Préstamos verdes y condiciones especiales de los bancos: tu aliado financiero

Una de las vías más consolidadas para financiar tu instalación de placas solares es a través de una entidad bancaria.

Conscientes de la importancia de la transición energética, muchos bancos han creado productos específicos para este fin, conocidos como "préstamos verdes" o "préstamos de eficiencia energética", que ofrecen condiciones más ventajosas que los créditos al consumo tradicionales.

Estos productos están diseñados para incentivar proyectos que, como el tuyo, protegen el medio ambiente y promueven el uso de energías renovables.

Al optar por esta vía, no solo obtienes los fondos necesarios, sino que también te conviertes en el propietario de pleno derecho de la instalación desde el primer momento, con todas las ventajas que ello conlleva.

¿Qué son los préstamos verdes y qué ventajas ofrecen?

Un préstamo verde es una línea de financiación específica para proyectos sostenibles.

Su principal atractivo radica en que suelen tener tipos de interés más bajos y plazos de devolución más largos, lo que se traduce en cuotas mensuales más asequibles. Esto es clave para que el ahorro en tu factura de la luz cubra cómodamente el pago del préstamo.

Las principales ventajas de la financiación bancaria son:

Financiación para placas solares
Un préstamo verde suele tener tipos de interés más bajos y plazos de devolución más largos. Esta opción de financiación ofrece cuotas mensuales más asequibles.
  • Propiedad total del sistema: desde el día uno, las placas solares son tuyas. Esto significa que todo el ahorro que generan es para ti y que la instalación incrementa el valor de tu vivienda.
  • Acceso a todas las ayudas: como propietario de la instalación y responsable de la inversión, puedes solicitar todas las subvenciones disponibles: desde las deducciones en el IRPF por mejora de la eficiencia energética hasta las bonificaciones en el IBI e ICIO de tu ayuntamiento.
  • Condiciones preferentes: los bancos suelen ofrecer tipos de interés competitivos (TAE) para estos proyectos. Los plazos de amortización pueden extenderse hasta los 10 o incluso 12 años, permitiendo ajustar la cuota mensual a tu capacidad de pago.
  • Financiación del 100 %: muchas entidades están dispuestas a financiar el coste total del proyecto, incluyendo equipos, instalación, permisos y tasas, por lo que no necesitarás aportar una entrada.
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Cómo solicitar un préstamo verde y qué debes tener en cuenta

El proceso para solicitar un préstamo verde es similar al de cualquier otro crédito personal.

El primer paso es comparar las ofertas de diferentes entidades. No te limites a tu banco habitual; investiga qué ofrecen otras entidades especializadas en financiación sostenible.

Generalmente, necesitarás presentar la siguiente documentación:

  • Documento de identidad (DNI/NIE).
  • Justificantes de ingresos (últimas nóminas, declaración de la renta, etc.).
  • El presupuesto detallado de la instalación, proporcionado por una empresa instaladora cualificada.

Al comparar ofertas, no te fijes solo en el tipo de interés nominal (TIN). El dato más importante es la Tasa Anual Equivalente (TAE), ya que incluye todos los costes asociados al préstamo, como comisiones de apertura o estudio.

Pregunta también por las posibles penalizaciones en caso de que quieras amortizar el préstamo de forma anticipada, por ejemplo, si decides usar el dinero de una subvención para reducir la deuda.

Financiación ofrecida por las propias empresas instaladoras: la ruta de la comodidad

Para simplificar al máximo el proceso de transición al autoconsumo, la mayoría de las empresas instaladoras ofrecen sus propias soluciones de financiación.

Esta opción es una de las más populares por su comodidad, ya que te permite gestionar el proyecto técnico y la financiación con un único interlocutor, ahorrándote tiempo y trámites.

Normalmente, el instalador no actúa como entidad financiera, sino que tiene acuerdos con uno o varios bancos para ofrecerte condiciones de financiación cerradas y, a menudo, muy competitivas.

De este modo, la empresa se encarga de toda la gestión del papeleo, y tú solo tienes que preocuparte de disfrutar de tu nueva instalación.

Principales beneficios: simplicidad y agilidad

La gran ventaja de esta modalidad es la conveniencia. No tienes que buscar un préstamo por tu cuenta ni negociar con el banco.

La empresa instaladora se ocupa de todo, integrando la financiación como una parte más del servicio. Este enfoque "llave en mano" agiliza enormemente los plazos.

Otros beneficios clave incluyen:

  • Proceso unificado: centralizas todas las gestiones en un solo proveedor, lo que simplifica la comunicación y la coordinación.
  • Rapidez en la aprobación: al tratarse de acuerdos preestablecidos con las financieras, la aprobación del crédito suele ser mucho más rápida.
  • Condiciones competitivas: los instaladores negocian grandes volúmenes de operaciones, lo que les permite acceder a condiciones preferentes que luego trasladan a sus clientes. No es raro encontrar ofertas con periodos sin intereses o comisiones de apertura muy bajas.
  • Gestión de subvenciones: muchas empresas instaladoras de prestigio incluyen en su servicio la tramitación de las subvenciones disponibles, lo que te libera de una carga burocrática considerable.

Preguntas clave que debes hacer a tu instalador

Aunque la comodidad es un gran atractivo, es fundamental que te informes bien sobre las condiciones del acuerdo financiero que te proponen.

Antes de firmar, asegúrate de tener respuesta a estas preguntas:

  • ¿Cuál es la entidad financiera que respalda la financiación? Es importante saber con qué banco o financiera estarás firmando el contrato.
  • ¿Cuál es la TAE? Este es el indicador real del coste del préstamo. Pide que te lo detallen claramente.
  • ¿Existen comisiones de apertura, estudio o cancelación anticipada? Conoce todos los costes asociados. La posibilidad de amortizar el préstamo antes de tiempo sin penalización es una gran ventaja.
  • ¿El plazo y la cuota son flexibles? Comprueba si puedes adaptar el plazo de devolución para que la cuota mensual se ajuste a tus necesidades.
  • ¿El servicio incluye la gestión de las ayudas y bonificaciones fiscales? Confirmar este punto puede ahorrarte muchos quebraderos de cabeza.

La elección entre financiar a través de un banco o con el instalador dependerá de tus prioridades.

Si valoras la máxima comodidad y rapidez, la opción del instalador es ideal.

Si, por el contrario, no te importa dedicar tiempo a comparar y negociar, es posible que encuentres una oferta ligeramente mejor contactando directamente con los bancos.

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Renting solar: ¿una alternativa interesante a la compra?

En los últimos años, ha ganado mucha popularidad un modelo que te permite disfrutar de la energía solar sin comprar el sistema: el renting o alquiler de placas solares.

Esta fórmula elimina por completo la barrera de la inversión inicial y te ofrece una manera sencilla y sin preocupaciones de empezar a ahorrar en tu factura de la luz.

Es importante entender bien en qué consiste y diferenciarlo de un concepto similar, el leasing. Ambos son tipos de arrendamiento, pero tienen una diferencia fundamental al final del contrato.

Distinguiendo conceptos: renting vs. leasing solar

Aunque a veces se usan como sinónimos, no son lo mismo.

  • Renting solar: es un contrato de alquiler a largo plazo (normalmente 20 años). Una empresa instala, mantiene y es propietaria del sistema en tu tejado. Tú pagas una cuota mensual fija por el servicio y te beneficias de toda la energía que produce. Al final del contrato, no te conviertes en el propietario.
  • Leasing solar: es un arrendamiento financiero. Funciona de manera similar, con cuotas mensuales, pero el contrato incluye una opción de compra al final del periodo. Pagando una cantidad residual pactada de antemano, la instalación pasa a ser tuya.

El modelo más extendido en el sector residencial en España es el renting, por lo que nos centraremos en él, aunque las ventajas y desventajas son en gran parte aplicables a ambas modalidades.

¿Cómo funciona el renting de placas solares?

El proceso es muy sencillo. La empresa de renting se encarga de todo: realiza un estudio de tu vivienda, diseña la instalación óptima y la monta en tu tejado sin que tengas que pagar nada por adelantado. A cambio, tú firmas un contrato de alquiler por un periodo largo y pagas una cuota mensual.

La clave de este modelo es que la cuota mensual está diseñada para ser inferior al ahorro que obtienes en tu factura de la luz.

Por ejemplo, si tu instalación te ahorra 80 € al mes en electricidad y tu cuota de renting es de 60 €, estás obteniendo un ahorro neto de 20 € desde el primer día, sin haber invertido un solo euro.

Financiación para placas solares
El renting de placas solares elimina por completo la barrera de la inversión inicial y te ofrece una manera sencilla y sin preocupaciones de empezar a ahorrar en tu factura de la luz

Ventajas claras del renting

Esta modalidad es atractiva por varias razones de peso:

  • Cero inversión inicial: es el principal beneficio. Accedes a la energía solar sin necesidad de desembolsar miles de euros, dejando tus ahorros intactos para otros fines.
  • Tranquilidad total: la empresa propietaria se encarga de todo el mantenimiento, las reparaciones, la monitorización del sistema y el seguro durante toda la vida del contrato. Si algo falla, es su responsabilidad solucionarlo sin coste para ti.
  • Ahorro inmediato y predecible: empiezas a ahorrar desde la primera factura. Además, tu cuota de renting suele ser fija, lo que te protege de futuras subidas del precio de la luz y te da una gran estabilidad en tus gastos.

Inconvenientes y aspectos a considerar

El renting no es para todo el mundo, y es crucial conocer sus contrapartidas:

  • No eres el propietario: la instalación no es tuya. Esto significa que no incrementa el valor patrimonial de tu casa de la misma forma que un sistema en propiedad. Tampoco puedes modificarla o ampliarla por tu cuenta.
  • Menor ahorro a largo plazo: aunque ahorras desde el principio, el ahorro total a lo largo de los 25 años de vida útil del sistema es inferior al que obtendrías si lo compraras. La empresa de renting obtiene un beneficio, que sale de una parte del ahorro que tú podrías estar embolsándote.
  • Pérdida de ayudas directas: al no realizar tú la inversión, no puedes solicitar las ayudas más importantes, como la deducción del IRPF o las subvenciones directas a la instalación. Sí podrás beneficiarte, en muchos casos, de las bonificaciones en el IBI, ya que el ayuntamiento las concede al inmueble.
  • Contratos a largo plazo: estarás vinculado a una empresa durante muchos años. Si decides vender tu casa, tendrás que negociar el traspaso del contrato de renting al nuevo propietario, lo que podría suponer una complicación.

¿Para quién es ideal el renting solar?

El renting es la opción perfecta para un perfil de usuario muy concreto: aquel que quiere reducir su factura de la luz ya, sin asumir ninguna inversión inicial ni complicarse con el mantenimiento.

Si tu prioridad es la comodidad y la aversión al riesgo por encima de la maximización de la rentabilidad a largo plazo, el renting es una solución excelente para ti.

Claves para elegir la mejor opción de financiación para ti

Ahora que conoces en profundidad todas las alternativas, llega el momento de la verdad: decidir cuál es la más adecuada para tu caso particular.

No hay una respuesta universalmente correcta; la mejor opción de financiación dependerá de tu situación económica, tus prioridades y tus objetivos a largo plazo.

Para ayudarte a tomar la decisión final, te proponemos seguir un proceso de análisis en cinco pasos lógicos. Tómate tu tiempo en cada uno de ellos para asegurarte de que eliges con toda la información sobre la mesa.

1. Analiza tu situación financiera personal

El primer filtro es tu propia economía.

Debes plantearte estas preguntas: ¿Tienes ahorros suficientes para pagar la instalación al contado sin descapitalizarte? ¿Prefieres no tocar tus ahorros y optar por un pago a plazos? Tu capacidad y disposición para realizar un desembolso inicial es el factor que más acotará tus opciones.

Si dispones del dinero, pagarlo al contado suele ser la opción más rentable a largo plazo, ya que te ahorras cualquier tipo de interés.

2. Define tus prioridades: ¿máximo ahorro o máxima comodidad?

Este es el dilema fundamental: ¿qué valoras más?

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  • Si tu objetivo principal es maximizar la rentabilidad y el ahorro durante los 25-30 años de vida de la instalación, la compra (ya sea al contado o con un préstamo bancario competitivo) es tu mejor camino. Serás el dueño del sistema y te quedarás con el 100 % de los beneficios económicos que genere.
  • Si tu prioridad es la comodidad, el cero riesgo y la ausencia de inversión inicial, entonces el renting es la opción ganadora. Te permite ahorrar desde el primer día sin preocupaciones ni desembolsos

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